Barbados
Aunque la libertad sindical está reconocida por la ley, la legislación no garantiza el reconocimiento de los sindicatos por parte de los empleadores ni el derecho de negociación colectiva. Los empleadores continúan desarrollando estrategias antisindicales.
Derechos sindicales según la ley
Libertad sindical: La ley reconoce el derecho a formar sindicatos a excepción de los miembros de las fuerzas armadas, para quienes está prohibido.
No obstante, la ley no estipula que los empleadores estén obligados a reconocer a los sindicatos.
Además, no se prohíben las acciones antisindicales por parte de los empleadores. Aunque los trabajadores/as que son despedidos injustificadamente pueden recurrir a los tribunales, este derecho es aún muy limitado pues generalmente los juzgados ordenan una indemnización pero no la reincorporación de los trabajadores/as despedidos injustamente.
Derecho de negociación colectiva: La ley no reconoce explícitamente el derecho a negociar colectivamente. Barbados ha ratificado el Convenio No. 98 de la OIT y este derecho está ampliamente reconocido. El Comité Ejecutivo de la central sindical Barbados Workers’ Union (BWU) ha insistido en repetidas ocasiones en la necesidad de que el derecho de negociación colectiva quede consagrado en la legislación.
Desde 1993 ha habido una serie de protocolos que prevén incrementos salariales y aumentos en base a la productividad. El quinto protocolo de precios e ingresos fue firmado por el gobierno, el sector privado y representantes de los sindicatos en 2005.
Derecho a la huelga: La ley concede a los empleados del sector privado y público el derecho a hacer huelga, pero con restricciones para los trabajadores/as de los servicios esenciales que sólo tienen este derecho en determinadas circunstancias y tras haber seguido los procedimientos prescritos.
Derechos sindicales en la práctica y violaciones en 2008
Contexto general: Barbados se rige por una democracia parlamentaria que tuvo sus últimas elecciones en enero de 2008. El partido de la oposición, Democratic Labor Party (DLP), ganó las elecciones, poniendo fin a 13 años de gobierno del Barbados Labour Party (BLP). David Thompson fue nombrado Primer Ministro. Inicialmente estaba previsto organizar un referéndum para la aprobación de una nueva Constitución, pero se pospuso. Con dicho referéndum se pretende transformar a Barbados en una república. Pese a disfrutar de un entorno político relativamente estable y un clima industrial tranquilo, con pocas acciones de huelga, los crímenes violentos vinculados al narcotráfico ha surgido como un problema importante. La mayoría de las huelgas guardaban relación con reivindicaciones salariales o las consecuencias de la crisis financiera internacional en el mercado de trabajo nacional.
El derecho a organizarse colectivamente aún es débil: Dado que no tienen ninguna obligación según la ley, en algunos casos los empleadores se niegan a reconocer los sindicatos. La BWU, afiliada a la CSI, pidió al Gobierno que establezca el reconocimiento obligatorio de los sindicatos, siempre que cumplan los requisitos de representatividad.
El gobierno no respalda ni garantiza la negociación colectiva: La negociación colectiva sólo se respeta en ocasiones por voluntad o costumbre, porque no hay procesos legales establecidos, y generalmente estas negociaciones se reducen a cuatro aspectos: los salarios mínimos, las horas y condiciones de trabajo, los procedimientos de contratación y los procedimientos disciplinarios y de quejas. En muchas ocasiones los empleadores, pese a reconocer a los sindicatos, se niegan a negociar convenios colectivos.
Discriminación antisindical: Como no hay leyes que prohíban la discriminación antisindical, cuando los trabajadores/as son despedidos a causa de sus actividades sindicales, casi nunca son restituidos en sus puestos y únicamente reciben una indemnización si ganan una demanda ante los tribunales. Según la BWU, debería adoptarse una ley que penalice a los empleadores que deniegan el derecho humano fundamental de la libre asociación.
Hostigamiento a causa de actividades sindicales: En enero, empleados de la empresa de telecomunicaciones Cable & Wireless (C&W) fueron amenazados con no tener trabajo si se declaraban en huelga, después de haberse roto las negociaciones sobre salarios y condiciones de trabajo. Además, la compañía anunció planes de reducción de personal, según la BWU, sin haber justificado adecuadamente la medida y sin mantener las debidas consultas con el sindicato.
Tácticas antisindicales: A principios de 2008, Royal Shop, un importante minorista de joyas, se opuso a que sus trabajadores/as ejerciesen su derecho a la libertad sindical. La compañía inició una campaña de acoso y hostigamiento contra la directiva sindical en el lugar de trabajo, e intentó cambiar las condiciones de empleo de los trabajadores. Se inició entonces un paro laboral en protesta. En el momento de redactar este informe, el conflicto aún no se había resuelto. El gobierno propuso un panel de mediación para resolver la disputa, pero a finales de 2008 el panel no se había reunido todavía.
La empresa Archer Daniel Midlands (Barbados) Mills se desprendió de 10 miembros de su personal sin ningún motivo justificado, y el trabajo fue asignado a trabajadores extranjeros. La compañía había indicado previamente su intención de subcontratar el trabajo, y el sindicato se opuso afirmando que no tenía derecho a hacerlo. Cuando el sindicato intentó mantener una reunión con la dirección para abordar la cuestión, se denegó la entrada a la planta a los dirigentes sindicales. La disputa se resolvió gracias a la intervención del Departamento de Trabajo, y los trabajadores pudieron reincorporarse al trabajo. Se obligó a la empresa a reconocer que debía mantener discusiones y llegar a un acuerdo con los trabajadores y sus representantes. No obstante, poco después la compañía escribió al sindicato indicando que no proseguiría con el caso.