Federación Rusa
Las restrictivas disposiciones del Código Laboral siguen en pie a pesar de las críticas de la OIT, y el derecho de huelga está limitado hasta el punto de que prácticamente cualquier huelga se considera ilegal, a menudo por razones burocráticas. Siguen dándose intimidaciones que terminan en despidos y arrestos. Al menos tres sindicalistas y una activista de los derechos sindicales fueron agredidos, y al menos dos recibieron amenazas de muerte.
Derechos sindicales según la ley
Libertad sindical: Los trabajadores/as tienen derecho a formar y afiliarse a sindicatos. Sin embargo, las estructuras organizativas de los sindicatos, el derecho de negociación colectiva y el derecho de huelga están sujetos a restricciones legales.
Legislación laboral: El Código Laboral de la Federación Rusa, de 2009, debilitó considerablemente los derechos de los sindicatos, reduciendo asimismo la protección de los trabajadores/as sindicalizados.
En respuesta a las quejas presentadas por los sindicatos rusos, la OIT instó al gobierno a enmendar su Código Laboral para ajustarlo a las normas internacionales en lo relativo a las relaciones laborales. Cerca de 300 enmiendas fueron introducidas en 2006. No obstante, únicamente se tomó en cuenta una de las recomendaciones de la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones, y sólo parcialmente. Algunas de las enmiendas introducidas por el gobierno no hacen sino complicar aún más la actividad sindical.
Reglas de representación: El nuevo Código Laboral impone normas relativas a la estructura de las organizaciones sindicales como condición para su reconocimiento oficial y para la negociación colectiva. Los sindicatos de "grupo primario", es decir los sindicatos de empresa conformados como unidades estructurales de una organización sindical de nivel superior, tienen prioridad para representar a los trabajadores de cara al empleador en una empresa determinada. Las enmiendas al Código Laboral consolidaron este sistema, aunque si en una empresa no hay sindicatos de "grupo primario", o en caso de que el sindicato de "grupo primario" no represente a más de 50% de los trabajadores, la ley permite que los trabajadores elijan un organismo representativo distinto.
Negociación colectiva: El Código Laboral no permite la negociación colectiva respecto a profesiones específicas, ni tampoco convenios colectivos que las cubran. El Comité de Libertad Sindical de la OIT recomendó al gobierno modificar estas disposiciones para permitir a los sindicatos negociar colectivamente y firmar convenios para profesiones específicas. Las recientes enmiendas al artículo 26 del Código Laboral todavía no permiten la firma de este tipo de convenios, sólo se admiten los convenios interregionales.
Para numerosos sindicatos, la negociación se vuelve problemática debido a que su estructura es diferente a la que exige el Código Laboral: puede que no haya sindicatos de "grupo primario" a nivel de empresa, sino otro tipo de sindicato, grupo de sindicatos o incluso una federación de sindicatos.
Sólo puede firmarse un convenio en cada empresa. En virtud del Código Laboral, si existen varios sindicatos en una misma empresa, pueden constituir un órgano de representación conjunta en base a una representación proporcional (en función del número de afiliados de cada sindicato) para llevar a cabo negociaciones. Este organismo tiene que representar a más del 50% de los trabajadores. Un sindicato de "grupo primario" que represente a más de la mitad de la mano de obra total puede, por iniciativa propia, iniciar la negociación colectiva en nombre de los trabajadores/as, sin necesidad de crear un órgano de representación unificado. Si los sindicatos no consiguen establecer un organismo colectivo que represente a más del 50% de la mano de obra, los trabajadores pueden escoger un sindicato de grupo primario u otro organismo para que los represente.
Derecho de huelga: El Código Laboral reconoce el derecho de huelga, pero solamente bajo determinadas condiciones. Puede organizarse una huelga únicamente para solucionar un conflicto laboral colectivo. La legislación no reconoce el derecho de hacer huelgas de solidaridad, huelgas para pedir el reconocimiento sindical ni huelgas sobre asuntos relacionados con políticas de estado.
El Código Laboral prevé un complejo procedimiento para la presentación de reivindicaciones vinculadas a conflictos colectivos laborales y la convocatoria de una huelga. Existen numerosos obstáculos burocráticos que hacen prácticamente imposible organizar una huelga totalmente legal, incluyendo por ejemplo: los trabajadores/as tienen que especificar la duración de la huelga con antelación; el sindicato debe presentar de nuevo sus reivindicaciones si las negociaciones colectivas se bloquean; y la huelga puede realizarse únicamente en el plazo de dos meses a partir de una votación llevada a cabo a tal efecto. Las autoridades establecerán el trabajo mínimo que debe realizarse en los servicios esenciales. Muchas categorías de trabajadores, incluyendo los funcionarios públicos y los trabajadores del sector ferroviario, no pueden hacer huelga en absoluto. Por otro lado, los empleadores pueden recurrir a trabajadores de reemplazo durante las huelgas. La mayoría de las solicitudes presentadas por los empleadores para declarar una huelga ilegal han sido aceptadas por los tribunales.
Derechos sindicales en la práctica y violaciones en 2008
Contexto general: La crisis financiera mundial y la caída de los precios del petróleo provocaron una oleada de despidos masivos, incrementos en los retrasos salariales, y acciones de protesta espontáneas. Varios activistas sindicales y defensores de los derechos humanos fueron agredidos.
Injerencia, favoritismo y sindicatos "subvencionados por el gobierno": Las afiliadas de la CSI han sufrido una creciente injerencia por parte de las autoridades públicas. En septiembre, justo después de que las afiliadas de la CSI anunciaran sus reivindicaciones para la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, muchos medios de comunicación reaccionaron con información difamatoria. La afiliación a la CSI fue descrita como "sospechosa". En algunas regiones, los gobernadores advirtieron a las organizaciones de la Federación de Sindicatos Independientes de Rusia (FNPR) de que no participaran en las acciones que se celebrarían en las calles durante la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. El Vicegobernador del óblast de Pskov intentó hacer que los líderes de la FNPR local firmaran una petición que habría empañado la reputación de la FNPR.
La Confederación del Trabajo de toda Rusia (VKT) y la Confederación Rusa del Trabajo (KTR) informaron que funcionarios del estado de diversos rangos habían presionado a las unidades estructurales de los sindicatos para que cambiaran su afiliación y pasaran a ser miembros de la confederación Sotsprof. Ésta disfruta claramente de relaciones privilegiadas con el poder, comportándose como una central sindical "útil", y se beneficia de esa cooperación. En una serie de empresas, determinados funcionarios han promocionado la creación de organizaciones de Sotsprof para socavar los sindicatos locales afiliados a la VKT.
Empleadores antisindicales: El comportamiento antisindical no es algo inhabitual. Los empleadores intentan evitar el reconocimiento de sindicatos, eluden las negociaciones colectivas e incluso se ensañan con los activistas y líderes sindicales. Los trabajadores se ven a menudo presionados a abandonar los sindicatos y sigue siendo habitual que se niegue la transferencia de cuotas sindicales descontadas en nómina. Los sindicatos pueden verse obstaculizados tanto en las empresas nacionales como en las filiales rusas de las multinacionales. Varios activistas fueron despedidos durante el año, aunque en ocasiones pudieron volver al trabajo ya fuera por la acción de los sindicatos o por decisión del tribunal.
Parcialidad en la aplicación de la ley: Las autoridades del registro del Estado tienden a mostrarse mucho más exigentes cuando se trata de registrar un sindicato que cuando se trata de organizaciones comerciales.
Mano de obra contractual: El recurso a mano de obra contractual o mediante agencias de trabajo temporal se está generalizando, y en muchas empresas se ha convertido en instrumento para debilitar los sindicatos existentes. Cada vez más trabajadores temporales se interesan en los sindicatos, pero tanto las agencias como las empresas tienden a resistirse a la sindicalización.
Agresiones, amenazas de muerte y un juicio en Ford Motors: La edición del año pasado del presente Informe dio parte de una disputa industrial en las unidades de producción de Ford Motors situadas a 24 km. de San Petersburgo. Un empleador antisindicalista contó con el apoyo de la Oficina del Fiscal del Distrito de Vsevolozhsky. El 29 de enero, el tribunal del óblast de Leningrado declaró ilegal la huelga que se había declarado. Vladimir Lesik, Vicepresidente del sindicato local, fue avisado de que se le podría procesar por mala conducta. Más tarde, otro líder sindical fue víctima de una paliza y recibió amenazas de muerte.
El 8 de noviembre fue agredido Alexey Etmanov, líder del sindicato local y Copresidente del Sindicato Interregional de Trabajadores del Automóvil Ruso (ITUA), una afiliada de la VKT y de la Federación Internacional de Trabajadores de las Industrias Metalúrgicas (FITIM). Etmanov consiguió ahuyentar a sus agresores y consideró el incidente como un simple caso de delincuencia callejera. Sin embargo, al día siguiente, el Presidente Adjunto del sindicato de la fábrica, Vladimir Lesik, recibió una llamada de teléfono diciéndole que el incidente era una "ligera" advertencia relacionada con las actividades del sindicato.
El 14 de noviembre, Etmanov fue agredido de nuevo. La policía consiguió detener al agresor.
Mientras tanto, las autoridades estatales han estado muy pendientes del sindicato. Los inspectores de hacienda mostraron un repentino interés en el ITUA justo después de la huelga que organizó en 2007, y algunos sindicatos simpatizantes también fueron inspeccionados. Los inspectores solicitaron diversos documentos, incluidas las listas de afiliación. No obstante, en octubre, el tribunal de arbitraje dictaminó que los inspectores de hacienda no podían solicitar las listas de miembros sindicales.
La empresa decidió, a su vez, demandar a los trabajadores por daños y perjuicios tras la huelga de 2007. Un total de 31 empleados que habían dejado de trabajar durante poco menos de un mes fueron demandados por RUR 4.500.000 (el equivalente a EUR 98.000). A final de año no se había llegado aún a ninguna decisión.
Nuevas agresiones en TagAZ: En junio y julio, Alexei Gramm y Sergei Bryzgalov, activistas del ITUA en la empresa TagAZ (ciudad de Taganrog), fabricante de automóviles de la marca Hyundai, fueron agredidos después de haber participado en un piquete a la entrada de la empresa. Bryzgalov tendría que ser hospitalizado. Sólo alguien con acceso al ordenador central de la empresa podría haber localizado exactamente el lugar donde se encontraban los sindicalistas. Gramm y Bryzgalov estaban intentando obtener información sobre salarios y pagos de compensaciones y conseguir que la dirección reconociera su sindicato. Otro activista, Sergey Penchukov, fue avisado anteriormente por teléfono de que "no sobreviviría" en Taganrog. Los sindicalistas fueron a la policía, pero a final de año la investigación no había dado ningún resultado.
Nueva información sobre Leroy Merlin: La campaña contra el sindicato Torgovoye Yedinstvo (Unidad de Comercio), afiliado al FNPR y UNI, en Leroy Merlin Vostok, filial rusa de la cadena minorista francesa, continuó a lo largo de todo el año. En enero y febrero, Ivan Kochura, cuyo trabajo no había dado ningún motivo de queja durante varios años antes del establecimiento del sindicato, se tuvo que enfrentar a diversas medidas disciplinarias. El 13 de abril, justo 10 días después de que los trabajadores hubieran formado un piquete en uno de los almacenes, en protesta por la represión antisindical, Kochura fue despedido. Otro activista se vio obligado a abandonar la empresa cuando se le asignó un horario de trabajo sumamente inconveniente para alguien con responsabilidades familiares. UNI intervino ante la oficina central de Adeo Group, pero la dirección ignoró la situación. En diciembre el tribunal del distrito no quiso ordenar la reincorporación de Kochura. No obstante, en el momento de escribir este informe el veredicto había sido revocado por el tribunal regional de Moscú y reenviado para su reconsideración.
Información actualizada sobre el sector ferroviario: En 2007, la dirección de RZD (ferrocarriles rusos) solicitó a las autoridades que se ordenara la disolución del Sindicato de Maquinistas Ferroviarios (RPLBZ), perteneciente a la Confederación Rusa del Trabajo (KTR), afiliada a la CSI. A principios de 2008 todas las organizaciones territoriales y locales del RPLBZ fueron desalojadas de sus oficinas, en ocasiones con "ayuda" de la milicia de transportes. La Oficina del Fiscal de Transporte Interregional puso en marcha una inspección de las actividades sindicales. Bajo el punto de vista del RPLBZ, la inspección era ilegal, por lo que el sindicato se negó a cooperar, pero los fiscales procedieron basándose en las pruebas del empleador. Tras concluir que el sindicato no abarcaba suficientes territorios distintos, la Oficina del Fiscal solicitó que el RPLBZ modificara sus estatutos. El tribunal de Lyublin basado en Moscú estuvo de acuerdo con la Oficina del Fiscal. Se solicitó al RPLBZ que volviera a registrarse como sindicato a nivel interregional en vez de nacional, lo que le supondría muchos problemas administrativos. Entretanto continuaron los acosos contra miembros sindicales y sus familias, y en el momento de escribir este informe, la organización sindical había sido forzada a abandonar la KTR y pasarse a la Confederación Sotsprof.
Manifestantes arrestados: El 6 de marzo tuvo lugar una protesta de la UITA cerca de una sucursal de Marks & Spencer en el centro de Moscú. Cinco participantes, incluido el líder de la VKT, activistas laborales y un periodista de la prensa sindical fueron brevemente detenidos.
Activistas de los derechos humanos agredidos: El 13 de noviembre, Carine Clement, activista francesa de la organización "Convoi syndical", que trabaja con sindicalistas y otras organizaciones de la sociedad civil, fue agredida en Moscú. Estuvo dos días hospitalizada. Había sido intimidada anteriormente en distintas ocasiones.